Nuestros labios se separaron, y ambos cogimos aliento.
- Es demasiado bonito para ser real.- Dije entre cortada.
-¿El que?.- Me pregunto extrañado.
- Esto, todo. No parece real, que estemos tu y yo, aqui. Es como si lo demas no importara o no existiera, solos tu y yo.
Jona sonrio sobre mis labios.
- Ambos disfrutamos de una buena compañia, ¿No?
Asenti.
- ¿Como han podido cambiar las cosas?
- No lo se, simplemente ocurren.
Jona tenia razon, simplemente, ocurren.
- Tan distintos y tan parecidos.
- Se le llama destino.
- Pues hay que agradecerselo.
Jona rio de nuevo sobre mis labios.
Acaricio mi brazo de arriba a abajo, produciendome un escalofrio.
- ¿Te pongo nerviosa?.-Negue con la cabeza.- Si, si que lo hago.
- Sabes que no. Solo que me pillas con la guardia baja.
- ¿Te pones en guardia conmigo? ¿Aun me tienes miedo Alexandra?
- Sabes que no, y no me llames Alexandra querio Jonathan.
Hecho una carcajada.
- ¿Te asustan mis intenciones?.- Pregunto de nuevo, aun acariciandome el brazo.
- Depende, ¿Que clase de intenciones son esas?
- Ni te lo imaginas ...- Dijo aguantando la risa.
- Eres un pervertido Jonathan.
- Un pervertido enamorado.
- Y loco.- Añadi.- Un loco pervertido enamorado.
Jona y yo estabamos sentados en un banco de marmol frente a una de la maravillas del mundo, la torre Eiffel. El pasaba su brazo derecho por mi cintura, y agradecia ese contacto.
- Jona, tengo una pregunta sobre el asunto de ... Tifany ...
Su mandivula se tenso.
- Pregunta.
- ¿Por que fueron a por ti aquellos tipos?
- Mi padre les devia dinero, sabian que tenia un hijo, supongo que me confundieron con ella, pensando que era su hija.
- ¿ Que paso cuando se entero tu padre o el de Tifany?
- Buscaron a esos desgraciados, y pagaron por lo que habian hecho.
Apoye mi cabeza en su hombro.
- ¿Recuerdas ese dia que me fui?.- Continuo.- En parte me fui por ti, sabia que nos vigilaban, y sabia que pasaria si me hubieran visto contigo. Yo ya no tengo marcha atras, este es mi mundo. No pude elegir.
- ¿Que pasara si quiero pertenecer a tu mundo?
- Ni hablar.- Se apresuro.
- Pero entonces, simpre que estemos juntos corremos peligro.
- Alex, tu tienes una vida por delante, tus padres, tus amigos ... Un futuro brillante, a mi ya no me queda nada, solo me quedas tu, y si tu te vas, yo me voy.
- Eso no es cierto, tienes a tu padre y a tus hermanos.
- Ellos no me importan tanto como tu, ¿Que sera el dia de mañana?
- Pues piensa en un futuro junto al mio, piensa en los momento que pasaremos juntos.
- Disfrutemos de este momento, aqui y ahora.
Tras esas palabras me abrazo, senti los latidos de su corazon bombear contra su pecho, el olor a su fragancia me invadio. Era Jona, el era mi hombre, ¿Como podia corer peligro a su lado si me sentia tan segura estando con el? No tenia sentido, y tampoco nuestro amor.
- Te prometo un para siempre.- Dijo de pronto, haciendo que mi corazon parase.- ¿Tu que me prometes?
- Eso es mucho tiempo, las cosas pueden ir mal y torcerse, acabariamos odiandonos.
Por mucho que me dolia, era verdad.
- Bueno, aun que te odie, si me necesitas, estare.
- No lo creo, si me odias no me querias ni ver.
- Pues cerrare los ojos.
Aguante la risa.
- No me querias ni oir.
- Pues no te dejare hablar.
- ¿Entonces?
- Te abrazare y te dire : ¿Te acuerdas de esa tarde en Paris que te prometi un "Para siempre"? Lo decia enserio.
Mi corazon dio un vuelco.
- Te quiero.- Confese emocionada
- Quiero que me prometas algo Alex.
- Dime.
- Prometeme que nunca me olvidaras, promete que pase lo que pase no olvidaras lo que hemos vivido.
- ¿ A que viene esto Jona?
- Prometelo, por favor.
Le mire confundida, ¿A que venia esa promesa? El sabia que yo le amaba, que pase lo que pase no le iba a olvidar. El hizo que mi vida cambiara, me hizo abrir los ojos y ver la realidad, ¿Sinificaba que esta realidad se acabaria?
- Te lo prometo Jona.- Susurre
Llegamos a la habitacion, tire el bolso encima de la silla y me tumbe en la cama.
-¿Te apetece cenar algo?.- Me pregunto.
- No, no tengo hambre.
- ¿Estas cansada?
Negué con la cabeza. Jona se acerco y se sento a mi lado. Me acaricio la mejilla bajando por el hombro. Presiono sus labios con los mios, por un momento fue dulce y lento, pero enseguida se convirtio en apasionado y rapido. Senti un peso encima mia, mis manos jugaban con su sedoso cabello, sus manos recorian mi cuerpo acariciendo mi cintura. De pronto su camiseta estaba en el suelo, junto a la mia, no sabia ni como habia pasado, me deje llevar por la pasion. Una vuelta hizo que yo acabara encima suya, sus manos acariciaban mi espalda. De pronto, la ropa sobraba, y solo la luna en Paris fue testigo de nuestro amor ...
¡QUE HERMOSO!
ResponderEliminarOins, me encanta el loco pervertido enamorado de Jona♥♥
Besitos^^